Las autoridades de Nepal han situado este viernes, 28 de agosto, en 538 los muertos por el deslave registrado tras la crecida del río Bhotekoshi en Rasuwa, un distrito montañoso próximo a la frontera con la región autónoma china de Tíbet.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) ha indicado que la gran mayoría de víctimas mortales se han registrado en el distrito de Chitwan, con 221, seguido del de Nawalpur, con 134.
Por detrás se encuentran Gorja, con 46 fallecidos, Nuwakot, con 37, Dhading, con 33, Tanahun, con 28, Nawalparasi, con 27 víctimas mortales, y Rasuwa con 12.

La cifra de desaparecidos se mantiene igual, con un total de 977 personas en paradero desconocido, 517 de ellas extranjeros. Entre ellas hay, además, 45 militares, 28 agentes de Policía, y 13 trabajadores de Aduanas, además de 15 de la oficina de Inmigración.
Además, ha elevado el número de personas rescatadas a 3.742, en el marco de unas operaciones de búsqueda y rescate en las que el organismo ha destacado la presencia de seis helicópteros del Ejército y nueve de empresas privadas, tal y como reflejan estos mismos datos de la NDRRMA.
En este sentido, ha precisado que en las operaciones de búsqueda y rescate están participando cerca de 15.000 miembros de las fuerzas de seguridad, principalmente de la Policía y el Ejército.

El Gobierno de Nepal, incluyendo el primer ministro, Balendra Shah, donará su salario mensual para financiar las labores de reconstrucción tras la fuerte crecida del río Bhotekoshi.
“El Gobierno ha decidido destinar el salario de un mes de todos los miembros del gabinete del primer ministro al Fondo de Rescate ante Desastres”, ha informado la oficina del primer ministro nepalí en un mensaje en redes sociales tras una reunión del Consejo de Ministros en Katmandú.
En respuesta a la catástrofe registrada este miércoles, el gabinete nepalí encabezado por Shah ha ordenado al Ministerio de Finanzas que elabore un paquete de asistencia y rehabilitación destinado a las personas afectadas por las inundaciones en las zonas fronterizas entre Nepal y China y en las áreas ribereñas bajas.
Un primer grupo de rescatistas logró llegar el viernes a la principal zona devastada por el alud de lodo que golpeó esta semana el Tíbet, informó la prensa estatal china.

Son “las primeras unidades profesionales en alcanzar el punto neurálgico de las operaciones de rescate”, indicó la agencia estatal Xinhua.
Fuente: Semana

