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Hoy se celebra la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

Una festividad especialmente necesaria hoy
En tiempos en que está muy extendido una especie de cristianismo sin Cruz, resulta especialmente importante resaltar que hoy, 14 de septiembre, se celebra la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.
Esta fiesta conmemora dos acontecimientos principales. En primer lugar, la primera exaltación litúrgica de la propia Cruz tras su descubrimiento en Jerusalén. Por iniciativa de la emperatriz Santa Elena y en tiempos del emperador Constantino, se derribó el templo de Venus que se había edificado en el Calvario. Las excavaciones posteriores encontraron tanto el lugar de la muerte como el de la resurrección de Cristo y se pudo recuperar la propia Cruz (habitualmente llamada desde entonces la Vera Cruz, o Cruz verdadera). Constantino hizo construir entonces la basílica del Santo Sepulcro, que se consagró un 14 de septiembre.
En segundo lugar, se recuerda la recuperación de esta reliquia fundamental. En el año 614, Jerusalén fue conquistada por los persas y el rey Cosroes II hizo poner la Cruz bajo su trono, como signo de su dominio sobre los cristianos. Catorce años después, el emperador bizantino consiguió vencer a los persas y arrebatarles la Cruz, lo que se celebró con grandes fiestas en Jerusalén también el 14 de septiembre.
Desgraciadamente, en 1187, con la derrota de los cristianos por el sultán Saladino, se perdió la Vera Cruz de Jerusalén y desapareció de la historia. Sin embargo, ya desde el siglo IV, como cuenta San Cirilo, se habían distribuido fragmentos de la Vera Cruz por distintos lugares de Europa y Asia. Muchos de ellos se conservan hasta el día de hoy.
En España hay varias reliquias de fragmentos de la Vera Cruz, en el monasterio de Santo Toribio de Liébana, la colegiata de Santa María la Mayor de Caspe, la cofradía penitencial de la Santa Vera Cruz de Valladolid, o el monasterio de las Descalzas Reales de Madrid, entre otros lugares. Otros llegaron a América tras la conquista española, y también hay fragmentos de la Vera Cruz en Guatemala, Colombia, México, Chile o Argentina.
La celebración, sin embargo, no se limita a los lugares en los que hay reliquias de la Verdadera Cruz, sino que se trata de una festividad universal para la Iglesia, que celebra uno de los misterios fundamentales de nuestra fe. Como dice San Andrés de Creta en el oficio de lecturas de hoy:
«Por la Cruz, cuya fiesta celebramos, fueron expulsadas las tinieblas y devuelta la luz. Celebramos hoy la fiesta de la Cruz y, junto con el Crucificado, nos elevamos hacia lo alto, para, dejando abajo la tierra y el pecado, gozar de los bienes celestiales; tal y tan grande es la posesión de la Cruz. Quien posee la cruz posee un tesoro. Y, al decir un tesoro, quiero significar con esta expresión a aquel que es, de nombre y de hecho, el más excelente de todos los bienes, en el cual, por el cual y para el cual culmina nuestra salvación y se nos restituye a nuestro estado de justicia original».
Recuerda el P. Iraburu que «muy necesario es hoy «exaltar la Cruz de Cristo», porque son muchos hoy los que la falsifican y menosprecian. […] Celebramos hoy, pues, la Exaltación de la Santa Cruz, y buena falta nos hace entre tantos ‘enemigos de la Cruz de Cristo’ (Flp 3,18). La Cruz de Cristo, con la Encarnación, es la obra más excelsa de la Providencia divina: la epifanía total del amor, de la justicia y de la misericordia de Dios. A exaltarla dediquemos hoy el día, y toda nuestra vida, unidos a la Iglesia católica de Oriente y Occidente, de ayer, de hoy y de mañana».
Fuente: Infocatolica