Conversaciones analizadas por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil de España (UCO) revelan que dos figuras del entorno de confianza del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, propusieron a Amsa Partners, una empresa fantasma registrada en Dubái, como intermediaria para impulsar negocios con el oro venezolano junto a la compañía In2Metals, propiedad del magnate egipcio Naguib Sawiris, uno de los hombres más ricos de África, considerado un capo de la explotación minera en el mundo.
Según las pesquisas difundidas por The Objective, la sociedad establecida en el distrito Silicon Oasis de la ciudad emiratí se constituyó en 2023, cuando el régimen chavista se enfrentaba a la caída del exministro de Petróleo, Tareck El Aissami, quien administraba las redes de exportación de oro desde 2020.
Ante la falta de redes internacionales dispuestas a comerciar oro y petróleo extraídos de los yacimientos venezolanos, Julio Martínez, acusado de servir como testaferro de Zapatero, y el empresario venezolano Domingo Amaro Chacón, dueño de Inteligencia Prospectiva, compañía en investigación por pagar más de medio millón de dólares a las hijas de Zapatero por trabajos de diseño, contactaron a Sawiris.
Promesas de licencias y misteriosas citas
Aunque Amsa Partners solo cuenta con un sitio en internet donde declara dedicarse a los «recursos naturales», su nombre aparece en conversaciones periciadas entre Amaro y Martínez. En ellas ambos acuerdan una operación para convencer al «egipcio» de invertir.
Para ello, esta red vinculada a Zapatero ofrecía acceso a una licencia de explotación en alguna de las grandes minas de oro ubicadas en Guasipati y El Callao, en el Arco del Orinoco. En su presentación prometían a In2Metals un permiso sin restricciones para ingresar por parte de la «excelencia» sin especificar a quién se referían.
Sobre estas gestiones también hay misteriosas citas en los cuadernos de notas de Martínez, que son periciados en la actualidad por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).
De hecho, hasta organizaron un viaje al Arco Minero del Orinoco para ingenieros y consultores de la compañía experta en explotaciones de oro, In2Metals. Con «los del desierto» en el terreno y contactos en la Compañía General de Minería de Venezuela (Minerven) se ejecutó la revisión del «Proyecto Colombia», una gran mina de oro venezolana, la cuarta del mundo, valorada en 99.000 millones de dólares.
Las reservas de oro de Rusia en una sola mina
Entre los puntos atractivos surgió el hecho de que en los seis kilómetros cuadrados de la mina, localizada al sur del río Orinoco en el municipio Sifontes del estado Bolívar, hay 1.400 toneladas de oro, equivalentes a 50 millones de onzas troy, que representan, por ejemplo, casi las reservas de oro de Rusia.
Existe evidencia del envío del perfil de la empresa Amsa Partners a los intermediarios de Sawiris con el fin de que se reconociera no solo alineada con la «compañía del desierto que va a invertir sino también como comisionista en la operación (…) Hay que ser específico en esto para evitar futuras malas sorpresas», insistían.
Fuente: Panampost
