Connect with us

Internacional

EEUU busca neutralizar centros de espionaje chinos y rusos en Cuba antes de invadir la isla

Published

on

El Gobierno republicano está en pleno conocimiento de la presencia de inteligencia rusa y china en la isla, autorizada por el castrismo, por lo que una posible operación militar de EEUU también busca contrarrestar sus operaciones

El despliegue del portaviones Nimitz en el Caribe, así como el sobrevuelo de drones y aviones cerca de Cuba, ha generado en las últimas semanas hipótesis de una posible invasión a la isla ordenada por el Gobierno estadounidense de Donald Trump. Antes de que eso ocurra, su Administración aumentó la presión contra la dictadura de los Castro a través de nuevas sanciones y órdenes judiciales, al declarar que las políticas y acciones del régimen de la isla representan una «amenaza inusual y extraordinaria».

Pero hay otro factor que preocupa a la Casa Blanca: la existencia de bases de espionaje de China y Rusia para vigilar instalaciones militares estadounidenses en Florida, específicamente el Comando Central de Estados Unidos en Tampa y el Comando Sur de Estados Unidos en las afueras de Miami. Fue el secretario de Estado, Marco Rubio, quien hizo referencia al tema hace una semana: «Cuba no solo posee armas que ha adquirido de Rusia y China a lo largo de los años, sino que también alberga presencia de inteligencia rusa y china en su territorio, no muy lejos de donde nos encontramos ahora mismo», dijo a la prensa.

Es decir, la Administración Trump también pone la lupa en estos centros de espionaje, sobre los cuales pesan investigaciones previas. La diferencia con averiguaciones de administraciones anteriores es que Trump podría poner manos a la obra para contrarrestar sus operaciones. Es una carrera contra reloj si se considera que los presidentes Vladímir Putin y Xi Jinping «han ampliado sus operaciones de inteligencia en Cuba, invirtiendo en instalaciones de escucha electrónica», según el Wall Street Journal. Uno de los escenarios que se maneja es que una vez acordado el fin de la guerra en Irán, será el turno de Washington para sacar del poder a la dictadura castrista.

China y Rusia niegan a Cuba parte de la información recopilada

Si bien el empobrecimiento de la isla, tras 67 años de régimen comunista, es uno de los factores que la Administración Trump considera para sacar del poder a la dictadura, hay otros problemas de fondo que se relacionan con la seguridad del hemisferio. Los tentáculos que Rusia y China han extendido con sus centros espionaje es uno de la larga lista.

Las alarmas se mantienen encendidas por nuevos informes y análisis satelitales, citados por Fox News, sobre una instalación cubana de inteligencia, ubicada cerca de La Habana, debido a su capacidad de vigilancia extranjera «sobre operaciones navales en Cayo Hueso, la Base Aérea de la Reserva de Homestead y los lanzamientos desde Cabo Cañaveral». Ni siquiera la dictadura castrista puede acceder a toda la información recopilada. Aunque China y Rusia comparten con el castrismo parte de la información que recogen, ambos países «se quedan con la mayor parte».

En otras palabras, el régimen dirigido oficialmente por Miguel Díaz-Canel carece de acceso completo a todo lo que recopilan sus «aliados» en esas instalaciones. El medio estadounidense menciona la base el Bejucal, en las afueras de La Habana –construida durante la era soviética–, debido a que el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés) identificó el año pasado «una nueva matriz de antenas dispuestas circularmente que se encuentra en construcción en las instalaciones, en sustitución de una matriz más antigua y pequeña ubicada anteriormente en las cercanías». La información coincide con la ampliación de operaciones del espionaje chino y ruso que revela el WSJ.

La embajada cubana y la embajada china se niegan a dar explicaciones. Y es que durante años ambos regímenes han rechazado hablar sobre estos centros de espionaje en la isla a pesar de que existen fotografías de antenas gigantes en medio de la selva y carteles con la frase «zona militar». Lo cierto es que el castrismo está cada vez más presionado por Washington, y eso también incluye la reciente imputación contra el Raúl Castro.

Fuente: PanamPost

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Necesito ayuda?