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Musulmán decapita una imagen de San José en Francia

Otro más de una larga lista de actos vandálicos en iglesias
La profanación tuvo lugar en la iglesia de San Enrique, en Le Creusot. El autor del ataque, de 25 años y confesión musulmana, fue detenido por la policía y trasladado para su ingreso en un centro psiquiátrico.
Un nuevo acto vandálico en una iglesia ha perturbado la calma de la localidad francesa de Le Creusot, no muy lejos de la frontera con Suiza.
El pasado martes 13 de octubre, poco antes de las once de la mañana, un hombre entró en la iglesia de San Enrique y arrojó una imagen de San José contra el suelo. Posteriormente, tomó la cabeza de la imagen y la colocó sobre un banco del templo, según informaron los medios locales Creusot Infos e Info-Chalon.
El individuo, de 25 años y de confesión musulmana, fue detenido después de que, al salir de la iglesia, importunara a varias personas, entre ellas algunos jóvenes. Los agentes que intervinieron señalaron que el hombre se encontraba completamente ebrio y profería expresiones incoherentes. Las autoridades dispusieron su traslado al hospital y su posterior ingreso en un centro psiquiátrico especializado.
Por el momento, no se ha establecido definitivamente que el ataque tuviera una motivación religiosa o anticristiana. Aunque la confesión musulmana del detenido es un claro indicio, no permite concluir definitivamente que actuara por motivos religiosos. Su estado de embriaguez y los posibles problemas psicológicos obligan a mantener aún cierta cautela y la policía continúa investigando lo sucedido.
La iglesia neogótica de San Enrique fue construida en el siglo XIX por iniciativa de Henri Schneider, figura destacada de la industria siderúrgica francesa. Le Creusot tiene unos treinta mil habitantes, incluidos los suburbios. Aproximadamente el 13 % son inmigrantes. Dentro del departamento de Saona y Loira, es la tercera localidad con mayor volumen de población inmigrante, al tratarse de una zona industrial, que atrajo mano de obra extranjera, tanto europea como norteafricana.
La profanación de la imagen ha vuelto a poner de relieve la vulnerabilidad de los lugares de culto y de las imágenes religiosas. Como señala Tribune Catholique, por estar dedicadas al culto y la oración de los fieles, «las iglesias católicas tienen una característica particular: suelen permanecer libremente accesibles durante el día». Esto expone a las iglesias al riesgo de «actos de vandalismo difíciles de prevenir».
Este último episodio se une a una larga lista de ataques sufridos en Francia por construcciones católicas: pintadas, incendios, destrucción de imágenes y objetos litúrgicos, etc. Se echa de menos una acción enérgica de las autoridades para poner fin a esta situación.
Fuente: Infocatolica