El Ejército ruso sigue lanzando misiles contra ciudades de Ucrania, pero ha dejado de bombardear en el frente. Los expertos creen que se ha llegado a un punto de inflexión.

Soldados ucranianos usando artillería francesaUnidad de artillería móvil francesa tipo CAESAR en Ucrania

El Comando Europeo del Ejército de EE. UU. (EUCOM) está, desde julio, al mando del general estadounidense Christopher G. Cavoli, un militar experto en Europa y Rusia. Cavoli también implementará el fortalecimiento del flanco este de la OTAN, en respuesta a la guerra de Rusia contra Ucrania.

A la sección ucraniana de EUCOM llegan los pedidos de armamento del Ejército ucraniano. Allí reina una «atmósfera como en los días de los aliados en la Segunda Guerra Mundial», escribió el Washington Post a fines de julio. El punto de partida fue la conferencia de donantes de Ucrania convocada por EE. UU. en su base aérea de Ramstein, Alemania, el pasado 26 de abril.

Más de 50 países apoyan a Ucrania con suministro de armas, gestionado por EE. UU. En el llamado grupo de contacto, se acuerda qué armas y cómo se pueden enviar a Ucrania.

Rusia debe responder a Ucrania

Esta ayuda puede haber llevado ahora a un punto de inflexión, dice el experto alemán en Ucrania Nico Lange: «El hecho decisivo de estos últimos días es que Rusia ahora se ve obligada a reaccionar ante las declaraciones y acciones de los ucranianos. Hasta ahora ha sido al revés: los ucranianos se vieron obligados a reaccionar ante todo lo que hace Rusia».

El experto cree que «Rusia ha desplazado muchos soldados hacia el sur, tanto en dirección a Jersón como en dirección a Zaporiyia, para ganar fuerza y mantener las áreas conquistadas». Según un informe de inteligencia del Ministerio de Defensa británico, los rusos ocupan la planta de energía nuclear más grande de Europa, cerca de Zaporiyia, en el río Dniéper como protección «para reducir el riesgo de los ataques ucranianos durante la noche contra su arsenal militar y los soldados rusos».

A principios de agosto, el jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) aparentemente exigió de nuevo acceder a dicha instalación nuclear. «Esto demuestra que la guerra está cambiando», dice Lange, «y que Rusia ahora se ve obligada a reaccionar ante lo que está haciendo Ucrania». El mito de que Rusia podría hacer «escalar (la guerra) indefinidamente» ha sido refutado por el hecho de que Rusia tiene «enormes» dificultades militares. «Tanto al norte de Járkov como al sur en Jersón, los rusos han pasado a la defensa y están mostrando una firme voluntad de controlar esa área», afirmó.

El general Christopher Cavoli, a cargo de UECOM en Alemania, es experto en política del este europeo.El general Christopher Cavoli, a cargo de EUCOM en Alemania, estudió política del este europeo en la Universidad de Yale .

¿Contraofensiva ucraniana también con partisanos?

Desde hace semanas, Volodimir Zelenski anunció una contraofensiva en el sur de su país. Lange cree que «un ataque ucraniano no se parecerá al de los rusos, abriendo fuego y destruyedo todo. En cambio, habrá partisanos, insurrectos en las ciudades ocupadas y operaciones móviles detrás de las líneas enemigas».

En las redes sociales aparecen repetidamente folletos de la ciudad de Jersón, ocupada por Rusia, con carteles que advierten a los rusos: «Todos conocemos sus rutas de patrulla» o «Jersón es ucraniano». «Los rusos tienen grandes problemas para controlar estas áreas», cree Lange.

El gobernador ucraniano de la región de Lugansk, en gran parte ocupada por Rusia, en el este de Ucrania, escribe en Twitter sobre los partisanos de Bilovodsk. Se dice que hirieron al alcalde designado por Rusia y a su adjunto. La posterior búsqueda rusa de los combatientes clandestinos ucranianos no tuvo éxito. Dicha información no pudo ser confirmada.

El tuit del gobernador regional también puede verse como una señal hacia Occidente: la lucha iniciada por partisanos está ganando impulso en regiones remotas.

Pero también hay límites para EUCOM

Precisamente para las regiones remotas, Ucrania pide a EUCOM el envío de misiles ATACMS, de hasta 300 kilómetros de alcance, pero Estados Unidos no está de acuerdo, porque  podrían alcanzar territorio ruso.

Sin embargo, el deseo de entregar sistemas de armas más inteligentes ha aumentado. Al ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmitro Kuleba, le parece «como un videojuego», donde se trata de pasar al siguiente nivel. Sin embargo, los soldados ucranianos asesinados en el frente solo tienen una vida.

(rmr/ers)

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