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Apocalíptico

Lenin sentó las bases del primer Estado totalitario del siglo XX.

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El 21 de enero se cumplen 102 años de la muerte de Vladímir Ilich Uliánov, conocido por su apodo revolucionario Lenin, el dirigente que sentó las bases del primer Estado totalitario del siglo XX. Lejos de ser un idealista traicionado por Stalin, Lenin implantó desde el inicio un sistema basado en el terror, la censura y la represión política como instrumentos normales de gobierno. La llamada Revolución de Octubre no fue una sublevación popular, sino un golpe de Estado de una minoría armada. En cuestión de semanas se cerraron periódicos, se prohibieron partidos y se disolvieron los soviets no sometidos al poder bolchevique. Para sostener ese régimen se creó la Cheka, una policía política con poderes absolutos para detener, juzgar y ejecutar sin control judicial. El Terror Rojo y los campos de concentración En el verano de 1918 comenzó el Terror Rojo. Miles de personas fueron fusiladas sin juicio por ser consideradas “enemigos del pueblo”. Aristócratas, sacerdotes, comerciantes y campesinos acomodados fueron perseguidos como grupos sociales enteros. Según Anne Applebaum, Lenin ordenó la creación de campos de concentración para internar a los “elementos inseguros”. Para 1921 ya existían más de ochenta repartidos por toda Rusia, el embrión del futuro Gulag. La represión no se limitó a los opositores políticos. Se aplicó la responsabilidad colectiva: familias y vecinos de los sospechosos podían ser detenidos como rehenes. El objetivo era instaurar el miedo como forma de control social y eliminar cualquier foco de resistencia. De Lenin a Stalin, una misma lógica Stalin no inventó el terror soviético, lo heredó. Historiadores como Volkogónov han demostrado que la policía política, las ejecuciones masivas y los campos fueron creación directa de Lenin. Cuando Stalin llegó al poder, el Estado ya funcionaba como una dictadura policial plenamente operativa. Lenin nunca ocultó su fe en la violencia. En sus escritos defendió que la revolución exigía destruir el Estado existente y gobernar mediante la fuerza. Bajo su mandato se restableció la pena de muerte, se abolió la libertad de prensa y se criminalizó toda disidencia. Cuando murió en 1924 dejó a sus sucesores un sistema basado en el terror institucionalizado. Stalin solo lo amplió. El comunismo soviético nació como un régimen de represión y violencia, diseñado desde su origen por Lenin.
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