Teherán respondió de inmediato. Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, escribió en X que “la interferencia de Estados Unidos en este asunto interno significaría desestabilizar toda la región y destruir los intereses de Estados Unidos”.
“El pueblo estadounidense debe saber: Trump inició esta aventura. Deben ser cuidadosos con la seguridad de sus soldados”, alertó.
Australia también condenó la represión e instó a Teherán a respetar los derechos de los manifestantes.
Crisis paralelas en Irán
Además del deterioro económico, marcado por el desplome del rial y una inflación anual superior al 42 %, Irán enfrenta múltiples crisis paralelas que han agravado el descontento social en los últimos meses, en medio de las sanciones impuestas por Estados Unidos y la ONU por su programa nuclear.
El país sufretambién de una crisis energética, una grave escasez de agua debido a una sequía prolongada y una extrema contaminación del aire que provoca cerca de 60.000 muertes al año.
