El Gobierno de Abelardo De La Espriella tocó las puertas del FMI. La decisión de acudir a ese organismo internacional fue anunciada por el mismo presidente en su alocución de este domingo.

“Las finanzas públicas, compatriotas, ya no aguantan más. El saldo está en rojo”, afirmó el jefe de Estado. “He dado instrucciones claras al señor ministro de Hacienda y a todo el equipo económico para que se pongan al frente de las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional”, agregó.

La decisión produjo una enconada reacción de la oposición. El llamado gabinete por la Vida, liderado por Gustavo Petro, se pronunció: “Colombia no necesita entregarse al FMI para financiar el presupuesto de 2027. Necesita voluntad política para cobrarle más a quien más tiene, y dejar de usar al pueblo como garantía de la deuda de los más ricos. Acudir al FMI no es una necesidad técnica, es una decisión política de un Gobierno que prefiere endeudar a la nación antes que tocar privilegios fiscales de las élites, como lo ha denunciado el expresidente Gustavo Petro”.

El senador Enrique Gómez, de Salvación Nacional, respondió así: “Furiosos andan los zurdos porque les salió el tiro por la culata. Querían dejar al país en una situación en la cual nadie quisiera volver a prestarnos. Por eso no les gustó el apoyo del Fondo Monetario Internacional ni les agrada el respaldo de la banca multilateral al presidente”.

Fuente: Semana