Historia
«una civilización solo sobrevive si está dispuesta a defenderse»

Isabel la Católica y Sofía Paleólogo entendieron algo que hoy muchos olvidan: una civilización solo sobrevive si está dispuesta a defenderse. En el siglo XV, Europa había perdido cuatro de sus cinco pilares cristianos. Roma era el último. Isabel defendió Occidente. Sofía aseguró la continuidad en Oriente. No fue casualidad: fue conciencia histórica, fe y coraje político. Hoy el contexto vuelve a ser decisivo. Cuando una civilización renuncia a sus raíces, otros deciden por ella. La pregunta no es histórica. Es actual. ¿Estamos dispuestos a defender lo que somos?