Hoy, arrecia en la Nación la sensación de inseguridad, la insatisfacción por las políticas implementadas, la polarización, la tentación del odio y la toma de decisiones autoritarias. El gobierno cree que la vía es el conflicto en las palabras y en las calles, por eso es hora de que el verdadero pueblo alce su voz y busque la reconciliación y los acuerdos en defensa de la democracia y el desarrollo para tener y vivir en la Colombia que sueña.
Y es que, desde el inicio del gobierno del Pacto Histórico, con ocasión del programa de la paz total, el país ha sido testigo de una preocupante escalada terrorista que ha comprometido seriamente la integridad de la nación y la estabilidad democrática. En diversos municipios del país —especialmente en zonas como el Catatumbo, el Cauca, el Bajo Cauca y Arauca— los grupos armados ilegales han intensificado su control territorial, imponiendo normas propias, restringiendo libertades civiles, reclutando menores, asesinando líderes sociales y hostigando a la Fuerza Pública