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Trump pone fin a la era Venezuela-Irán
Donald Trump, con determinación, cerró un capítulo que había incomodado a los intereses estadounidenses y la paz regional
La captura de Nicolás Maduro, junto con los asesinatos de Mahmud Ahmadineyad y el ayatola Alí Jameneí ejecutados por operaciones estadounidenses bajo el liderazgo de Donald Trump, sellaron el fin de una alianza peligrosa que duró más de dos décadas entre Caracas y Teherán.
Entre 2006 y 2012 se alcanzaron más de 270 acuerdos; Irán ayudó a construir fábricas, envió gasolina cuando Venezuela estaba al borde del colapso, que le pagó apoyando el programa nuclear iraní desde la tribuna de la ONU. Tras la muerte de Chávez en 2013, Nicolás Maduro mantuvo la misma línea, renovando envíos de combustible iraní en 2020 y permitiendo que la red de influencia se extendiera hacia el narcotráfico, el lavado de dinero y la posible presencia de Hezbolá en la región.
Esta unión no solo profundizó la crisis humanitaria en Venezuela; agravó la corrupción y empujó a millones al exilio; también representó una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos y la estabilidad de América Latina. La presencia iraní en el hemisferio occidental, la transferencia de tecnología militar, el desafío permanente al orden global y la erosión de la hegemonía energética estadounidense convirtieron esa alianza en un riesgo estratégico persistente. Durante años, tanto la administración Trump (2017-2021) como la de Joe Biden intentaron asfixiarla con sanciones, pero la relación resistió, hasta que, en 2025, con Trump de regreso en la Presidencia tras ganar las elecciones de 2024, Washington decidió actuar de forma definitiva.
Las operaciones encubiertas que resultaron en la detención de Maduro en Caracas y la eliminación de Ahmadineyad y Jameneí en Irán desmantelaron los últimos pilares de esa era. Con estos golpes recientes, se cortan las redes financieras ilícitas, se eliminan los líderes ideológicos y se comienza una etapa de reacomodo de la influencia estadounidense que durante demasiado tiempo había estado en entredicho.
Jorge y Delcy Rodríguez, así como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, han sido fervientes defensores del régimen iraní. Basta recordar el episodio de la eliminación de Qasem Soleimani: filas de chavistas se vieron a las afueras de la embajada de Irán en Caracas como muestra de solidaridad con el eliminado terrorista. ¿Ahora ocurrirá lo mismo? Parece que bajo la tutela de Donald Trump, el chavismo no se comportará de la misma manera. El comunicado publicado por la Cancillería en rechazo a la muerte del ayatola, que ya era bastante tibio, fue eliminado de toda red de comunicación pública para guardar silencio absoluto oficial minutos después de ser publicado.
Trump, con determinación, cerró un capítulo que había incomodado a los intereses estadounidenses y la paz regional. La era Venezuela-Irán ha terminado.