Después de firmado el acuerdo de La Habana entre Juan Manuel Santos y la guerrilla colombiana de las FARC, mientras los guerrilleros empezaron a ocupar escaños en el Congreso, a dar conferencias en universidades y hacer giras por Colombia como si fueran estrellas de rock, los testimonios de los niños reclutados y violados, y de las niñas obligadas a abortar después de haber vivido durante años como esclavas sexuales, se iban acumulando y horrorizando a un país que increíblemente no había todavía dimensionado, en su totalidad, la maldad de los guerrilleros de las FARC.

Los testimonios de los niños reclutados y luego esclavizados por los guerrilleros son aterradores. No son casos esporádicos de violaciones. Lo que reportan las mujeres, hombres y niñas que hacen parte de Rosa Blanca, fundación conformada por víctimas de las FARC, es que cada vez que una niña llegaba a un campamento de la guerrilla era enviada a donde el jefe guerrillero, cuando el hombre se cansaba de abusarla, la mandaba donde sus subalternos.

Por supuesto en las violaciones no se usaba ningún tipo de anticonceptivo, de modo que las niñas, además de contraer enfermedades de transmisión sexual, quedaban embarazadas muchas veces y eran obligadas a abortar en las condiciones más horribles que alguien pueda imaginar.

Sin siquiera medicinas para calmar el dolor, en medio de la selva, sin esterilizar nada (según los relatos de las víctimas, las obligaban a abortar con ganchos, palos o alambres de púas), muchas de ellas, como es previsible, murieron en medio de esas circunstancias.

Estas valientes mujeres que fueron secuestradas cuando apenas eran unas niñas, hoy se han convertido en una de las piedras más grandes en el camino de los guerrilleros a la impunidad. Y es que la mayoría de los colombianos nos preguntamos indignados ¿cómo es que semejantes criminales abusadores de niños pueden terminar en el Congreso y sin pagar un solo día de cárcel?

Gracias a la JEP (Justicia Especial para la Paz), la justicia inventada por los guerrilleros en La Habana, los violadores de las FARC no tendrán que ir a la cárcel. A fines del año, pasado el presidente de la Corte Constitucional Alejandro Linares manifestó que los delitos sexuales cometidos durante el conflicto serán competencia de la JEP.

Es decir, Juan Manuel Santos y las FARC se inventaron, a través de la JEP, la forma para que los crímenes contra menores cometidos por los guerrilleros de las FARC queden en la impunidad, y la Corte Constitucional de Colombia les dio el visto bueno.

Al respecto de la decisión de la Corte, según la cual los delitos sexuales quedan en manos de la JEP, la ministra del interior, Nancy Patricia Gutiérrez, hizo una contundente crítica:“¡Cómo así que un delito de violencia sexual contra los niños, o contra cualquier persona, ya sea hombre o mujer, está ligado a la rebelión! Eso no tiene razón de ser”.

Fuente: Panampost.com

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