N/R.  Es conocido cómo obligan a las mujeres y a las niñas a abortar dentro de la guerrilla. Ahora se le quiere dar una imagen menos cruel Saeta Natalio Cosoy (@nataliocosoy)BBC Mundo, Cauca, Colombia En un campamento instalado en un área rural ubicada en el municipio de Buenos Aires, departamento occidental del Cauca (donde está instalada una de las 26 zonas de transición en las que los guerrilleros pasarán seis meses, dejarán las armas y se prepararán para reintegrarse a la vida civil), Nora está lavando su ropa junto a un gran tanque de agua. En su panza (sic) de 5 meses y medio, bien redonda, está creciendo un varón al que llamará Alexei (a la vez una referencia a la literatura rusa y al nombre de guerra de su pareja, Alex). “Yo ni en guerra ni ahorita he pensado en decir ‘voy a abortar este hijo’. Yo siempre he dicho que si quedo 20 veces embarazada, un niño es un niño”, asegura. Cuando se habla con guerrilleras de las FARC, siempre niegan que existieran abortos forzados, pero reconocen una política de control de la natalidad y la opción de obtener un aborto voluntario. Pero algunas guerrilleras que han salido de la organización me dijeron otra cosa cuando conversé con ellas; una, incluso, me contó que fue obligada a abortar en cinco ocasiones. ¿Si fracasa el proceso? Nora sí pudo ser mamá en las filas rebeldes en plena época de guerra. Tiene un hijo de 13 años, que vive con su familia. Lo que no podía era ser mamá y quedarse en la guerrilla con su hijo: por eso el niño no creció con ella. Su plan, ahora, es que Alexei sí se crezca con ella y su pareja. Pero, ¿y si fracasa el proceso de paz? “La verdad, con mi pareja a veces hablamos de eso. Si las cosas no se dan, nosotros tenemos claro que seguimos la lucha. Si es con armas, con armas, y si nos toca ahora seguirla por la vía política, la seguimos”. Fuente:  BBC Mundo]]>

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