Pedernales la localidad más afectada en el cataclismo de Ecuador era precisamente la playa más turística. Ha ocurrido algo parecido al “tsunami” de Indonesia, allí, en aquellas playas donde tanto se divertían turistas de occidente y donde cayeron cientos de miles de damnificados.  Algo parecido al huracán Katrina en Nueva Orleans, la ciudad llamada del pecado; allí donde llorara milagrosamente la imagen peregrina de Fátima 37 años antes. Hechos que nos llaman a la reflexión: Lo común de estas catástrofes es la falta de temor de Dios. A pesar de que el presidente Correa haya quedado, naturalmente reducido a sus propias proporciones el Ecuador sigue siendo con toda la pena que nos causa esta catástrofe el país del Sagrado Corazón de Jesús y que El como a Colombia por sus fidelidades del pasado sabrá proteger. Es lo que pedimos en esa hora. Saeta La naturaleza volvió a golpear de lleno una de las zonas más pobres de América Latina. Un terremoto de magnitud 7,8 en la escala Richter arrasó el sábado por la noche gran parte de Ecuador y ha provocado una tragedia aún impredecible. Al menos 272 personas han muerto y 2.500 han resultado heridas. Otras tantas permanecen bajo los escombros. Los equipos de rescate no han logrado llegar a las zonas más afectadas hasta un día después del sismo. “Temo que esa cifra [de fallecidos] aumentará y de forma considerable”, ha asegurado a última hora del domingo el presidente, Rafael Correa, quien admitió que aún hay muchos cuerpos bajos los escombros. Ecuador se encuentra en estado de excepción. Fuente: El País]]>

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