Sandro Magister Estados Unidos y Cuba, o el diablo y el agua santa. El viaje del Papa Francisco programado del 19 al 27 de septiembre le llevará a los dos polos opuestos de su visión geopolítica: al templo de la «economía que mata» y, justo antes, en el puesto de avanzada de los pueblos en camino de la redención. En la isla del Caribe y en la “Alianza Bolivariana” ya confirmada entre Cuba y los regímenes populistas de Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia el argentino Jorge Mario Bergoglio ve de hecho una anticipación de la “Patria Grande” por él tan deseada, la primavera de una integración del continente latinoamericano en clave católica y anticapitalista. Ya ha visitado a dos de estos países, Ecuador y Bolivia; ahora le toca el turno al tercero, Cuba. Además, hacia sus gobernantes siempre ha tenido una actitud de gran consideración e incluso simpatía, también cuando estos han dado muestra de lo peor. No ha dicho nunca nada contra la deriva totalitaria de la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro; tampoco ha respondido a los llamamientos de una población hambrienta. Ha promovido al desmerecedor presidente boliviano Evo Morales como líder mundial de esos “movimientos populares” antagonistas que para él, el Papa, son el futuro de la humanidad liberada. Impresiona también el silencio de Francisco respecto a Cuba. Fuente: http://chiesa.espresso.repubblica.it]]>

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here