A pesar de contar con el apoyo incondicional de El Tiempo, CM&, Caracol y otros medios de comunicación, de tener el constante apoyo de su Fiscal General, de estar bañado por los intereses agradecidos de los enmermelados, de repartir dinero a manos llenas en todo el país, a través de publicidad, contratos, fundaciones, comisiones, corporaciones, viajes, etc. etc., los colombianos demostramos en la reciente encuesta que no somos bobos, como nos creen el cuasi-dictador y sus palaciegos capitalinos. Sondeo que por supuesto El Tiempo no publicó, comprobando una vez más su total falta de objetividad, mientras la revista Semana, también santista, hizo gala de ¡independencia! Los resultados de esa investigación sobre la marcha del país, la imagen del cuasi-dictador y algunos personajes, dejó triste y, con razón, a la cúpula del poder. Y en el colmo del cinismo: el cuasi-dictador dice que “la culpa de la caída de su imagen es porque los medios no informan de sus logros”. Mientras, paradójicamente, el expresidente Uribe sube su imagen, a pesar de que los secuaces santistas no han parado un solo día de perseguir al expresidente Uribe y sus colaboradores. Día tras día los colombianos estamos más en contra de las políticas de paz del cuasi-dictador, quien cada vez se parece más a sus congéneres izquierdistas de América Latina: los Castro, Maduro, Correa, Kirchner, Ortega. Personajes que aman y exprimen el poder a la par que controlan los medios de comunicación. El cuasi-dictador quiere que le aprueben la concentración del poder absoluto, por 6 meses, para decidir personalmente el fin del proceso de paz: con todos los perdones que exige la Farc, la entrega de tierras, gabelas como aquella de disminuir el tamaño de la Fuerza Pública, puestos en el Congreso para sus dirigentes, medios de comunicación para esa guerrilla, creación de reservas campesinas sin presencia de fuerza armada oficial, no entrega de armas, etc. Y su Fiscal, por todas partes, busca ambientar esa Ley extraordinaria. Y el pasado 6 de abril, el gobierno “logró en líneas generales, que el Congreso de la República le aprobara su hoja de ruta de la reelección, el Plan Nacional de Desarrollo, el cual le costará al país hasta el 2018 un poco más de $717 billones”. ¿Comprometidas las próximas administraciones? Aunque no tengo relaciones con los militares, creo que Colombia debe conocer algunos de sus conceptos porque ellos, más que nadie, conocen el actuar de las guerrillas y por eso cito de Internet, a dos de ellos. -Cuando se reanudaron los diálogos en La Habana, el general Álvaro Valencia T. escribió: “Los jerarcas de las Farc llegan al colmo de la desvergüenza y el cinismo. Como lo comentamos en columna precedente, comienzan por la incorporación del Eln a su delegación en La Habana como componente separado, lo que obligaría a doble concesión de privilegios y gabelas reclamados para ellos… En el punto en que se hallan las conversaciones de paz, interesa sobremanera el manejo de la información pública, en lo cual los voceros de las Farc demuestran notable habilidad y absoluto menosprecio de la verdad y la ética…”. -Por su parte el general en retiro, Eduardo Santos Q. dijo: “… Durante el cese unilateral del fuego han sido asesinados más de 40 miembros de la Fuerza Pública y heridos más de 60, en Mapiripán un soldado fue quemado vivo y luego recibió un tiro de gracia. No sé si Ud. (Santos) sepa que las extorsiones, boleteos, narcotráfico, etc., han ido en aumento… todos queremos la paz y desde luego hay que tender un puente muy largo… pero no podemos bajarnos los pantalones…”. Por: Enoris Restrepo Martinez / El Colombiano]]>

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here