Parece que en Moscú y Minsk ya no tienen la menor duda de que el despliegue militar de Polonia en su frontera con Bielorrusia pretende algo más que detener el flujo de migrantes ilegales. El presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, ya sugirió ayer que Polonia busca una guerra y la crisis migratoria, según su opinión, no es más que un pretexto para reforzar su dispositivo bélico en la frontera con Bielorrusia. Puso como ejemplo el envío de tanques que, a juicio de Lukashenko, no sirven para dispersar migrantes.

Así que, para enviar una señal de firmeza a Polonia y a la OTAN, dos bombarderos rusos Tu-22M3 efectuaron hoy vuelos de reconocimiento en el espacio aéreo bielorruso en la inmediata proximidad de su frontera occidental.

Así lo aseguraron hoy los ministerios de Defensa ruso y bielorruso.

Éste último señaló que «si antes estos vuelos de la aviación estratégica tenían carácter cíclico, a partir de ahora, se realizarán de manera regular». El comunicado advierte que «son medidas de reacción adecuadas ante la situación creada tanto en el aire como en tierra» e informa que además el Ejército bielorruso reforzará la defensa antiaérea en las zonas limítrofes con los países de la OTAN, en referencia a Polonia, Lituania y Letonia.

Que Moscú apoya a Minsk en su enfrentamiento con Polonia, la Alianza Atlántica y la Unión Europea lo corroboró hoy el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, al decir en rueda de prensa con su homólogo bielorruso, Vladímir Makéi, que «Moscú y Minsk tenemos una posición común sobre cómo reaccionar ante los pasos hostiles de la OTAN».

Según sus palabras, «tenemos motivos serios para creer que la actitud recurrente del bloque atlántico sobre la llamada contención de nuestros países, las acciones concretas para acercar su infraestructura militar a nuestras fronteras, refleja la estrategia a largo plazo de esta alianza político-militar». «Por supuesto, tenemos una posición unificada absoluta que nuestros presidentes han puesto de manifiesto más de una vez», afirmó Lavrov. Para el jefe de la Diplomacia rusa lo importante es que «los europeos responsables (…) no se dejen arrastrar a una espiral de confrontación interminable, que es muy, muy peligrosa».

Desde el lunes, un grupo de más de tres mil migrantes procedentes en su mayoría de Siria, al parecer kurdos fundamentalmente y entre los que también hay mujeres y niños, siguen acampados frente a la valla de separación fronteriza con Polonia. Durante la noche varias decenas de ellos lograron romper la red metálica y pasar al otro lado, pero, según las autoridades polacas, fueron detenidos.

Polonia, Letonia y Lituania acusan a Bielorrusia de haber provocado deliberadamente la actual crisis migratoria como forma de chantaje. Lukashenko ha anunciado que no es así, que el problema consiste en que, a causa de las sanciones, «no hay dinero ni energía para restringir el paso de ilegales a los países de la Unión Europea».

Hoy, durante la conversación telefónica mantenida entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y la canciller alemana, Angela Merkel, éste primero llamó a que Bruselas mantenga «contactos directos» con Minsk para resolver la actual crisis. El ministro de Exteriores bielorruso dijo en compañía de Lavrov que «la causa de los actuales problemas no está en Bielorrusia, sino en Europa» por culpa de las sanciones y la actitud de Polonia, a la que acusó de enviar 15.000 soldados a la frontera «para impedir el paso de mujeres y niños».

Fuente:ABC.es

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