N/T La revolución en Irán comenzó cuando expulsaron al Sha de Persia gobierno milenar y muy afin Estados Unidos y Occidente. Volvieron la espalda a ese aliado. Con los a~nos uno de los resultados se dio el 11 de septiembre con las torres gemelas destruidas por islamitas radicales y fundamentalistas como Jomeini. Ahora las noticia, maestras en confundir hablan de el conservador, el religioso que asume el poder y ocultan su extremismo y rdicalismo
Saeta

Raisí encara un mandato acosado por el paro la inflación el embargo internacional y la desafección ciudadana.

El desinterés popular se ha mostrado con una abstención de más del 51 por ciento el peor dato de participación de todas las presidenciales celebradas en Irán desde el triunfo de la Revolución de Jomeini en 1979.

En la calle es fácil oir críticas:

“¡Que haga algo! Aquí nadie tiene trabajo. La juventud lucha contra el alto coste de la vida”.

“No esperamos gran cosa de los que son elegidos como presidentes. Sólo hablan y hacen promesas. No han hecho nada especial por nosotros. Voy a enviar a mi hijo al extranjero porque aquí no puede hacer nada”.

Según las cifras oficiales, ha habido casi un 13 por ciento de voto nulo.

Para los críticos es la protesta electoral deliberada por la falta de diversidad entre los candidatos a los que el sistema permite presentarse a las elecciones.

El 70 por ciento de los electores no han votado a Raisí.

Arman-é Melli, diario reformista, pide a Raisí que “se gane la confianza del 70%” de los votantes que no le han votado dando prioridad a una política exterior que permita el levantamiento de las sanciones estadounidenses que están en el origen de la grave crisis económica que sacude al país”.

La administración de Ibrahim Raisí tendrá una larga lista de problemas que abordar, entre ellos el paro, que según las estimaciones se sitúa en el 20%, y la inflación, que alcanzará el 39% este año. Cuando el presidente de Irán tome posesión de su cargo en agosto, es posible que también quiera trabajar para restablecer la confianza de los iraníes, muchos de los cuales están decepcionados tras años una desconexión palpable entre el pueblo y los gobernantes.

Fuente: EuroNews.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here