Cada día surgen nuevos testimonios que muestran el hastío de los profesionales sanitarios ante las condiciones en las que se encuentran en la Sanidad Pública. El último es Jesús Martínez, pediatra desde hace 14 años en un centro de salud de Paracuello de Jarama, Madrid, y sin embargo, considera que durante este tiempo su trabajo “no ha sido reconocido”.

“Hasta aquí he llegado, no puedo más. No puedo asumir 5000 pacientes en mi cupo y cobrar por 1400 que ya es mucho. No puedo con más desprecios desde la gerencia y dirección. Hasta pronto”, ha anunciaba este facultativo desde su perfil de Twitter. Los mensajes de apoyo y agradecimiento por parte de compañeros no tardaron en llegar.

Martínez explica a Redacción Médica que ha sido una decisión “muy difícil” ya que no es “de rendirse”. “Soy de la vieja escuela y puedo con todo y más. Ni deserto, ni me rindo, no he caído en combate. Es la postguerra la que me mata”, apunta este profesional.

“No me quieren, llevo mucho tiempo pidiendo ayuda y no me han hecho caso”, explica y detalla que hace seis meses mandó un ultimatum, pero solo recibió “largas”. “Eso sí, me ofrecieron consulta con psicología, que no digo que no me haga falta, pero no es la única solución”, añade el pediatra. Martínez cuenta que en su centro de salud realmente son cinco pediatras -una de excedencia sin cubrir, otra de baja maternal de riesgo prolongada sin cubrir, y dos compañeras con jornada reducida también sin cubrir- por lo que estaba haciendo su trabajo y el de otros cuatro compañero.

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“Aguantas hasta que un día te rompes y te das cuenta de que puedes cometer errores graves”
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“Jornada completa atendiendo agendas de cuatro pediatras y, eso sí, cobrando como uno. Y ni gracias. Aguantas, aguantas, hasta que un día te rompes, te das cuenta que puedes cometer errores graves, que estás dando malas contestaciones a quien no lo merece y te vas”, relata. Sobre el “desprecio de la gerencia” que Martínez nombraba en su publicación, explica que realmente se ha ofrecido todo para que venga alguien a cubrir los puestos libres. Sin embargo, “no hay nadie, los residentes que salen no les gusta. Se van”.

A pesar de todo, la despedida de Jesús Martínez no es para siempre. “Soy médico puericultor, no vía MIR. Puedo trabajar catorce años en un puesto pero no me pueden dar interinidad ni puedo presentarme a la OPE de mi plaza. Después de 14 años sigo siendo eventual. Solo pido reconocimiento a mi labor, ni horario, ni dinero, tan solo cariño”, puntualiza.

Martínez no es el único médico que ha llegado a su límite en los últimos días. Ante esta situación generalizada, Martínez opina que el problema está en que se “quiere dinamitar la Atención Primaria ninguneándola desde hace 26 años”.

Fuente: RedacionMedica.com

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