Cuando la poderosisima Unión Soviética invadió el pequeño país de Finlandia, el papá del Misionero Eurico Bergsten que estaba sirviendo en Brasil, repetía sin cesar la plegaria: “Dios, salvad a Finlandia”. Al despertar en la mañana, al tomar café, al almorzar, y en todo momento, durante todo el día, él rezaba y pedía “Dios, salva a Finlandia”. Y el milagro sucedió. El poderoso enemigo fue derrotado y la Finlandia católica fue liberada del comunismo.
Hagamos lo mismo por nuestra amada COLOMBIA!
Que nuestra PLEGARIA incesante, a partir de ahora, sea: *” “Sagrado corazón de Jesús salvad a Colombia
Al despertar, al tomar café, al desayunar, o comer o cenar; al acostarnos y en todo momento de día y la noche, después de cada decena del rosario como jaculatoria.
Que ese Clamor esté en todas tus actividades: Sagrado corazón de Jesús salva a Colombia, y el Milagro sucederá. ÉL AMA A COLOMBIA DIOS BENDIGA A TODOS!!!

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