en la calamidad en este día de San José

Hoy estuve en la Iglesia de San Diego allí donde se encuentra la imagen milagrosa de nuestra Señora del Campo, allí está también los restos de San Victorino que le dieron el nombre a un barrio de Bogotá. Recuerda, para nuestros días tiempos en los que se vivía la Fe, la doctrina la religión y el entendimiento de la mayor realidad, la Redención. Se daba la vida por estos principios fundamentos de la Cristiandad.

Recordamos también a San Diego de Alcalá que en las primeras palabras que vemos de su de su biografía dice:
“Fue de peregrino a Roma por el jubileo de 1450 y la canonización de Bernardino de Siena. En ese tiempo una epidemia azotó la ciudad romana y San Diego ayudó como enfermero por tres meses. MUCHOS SANARON MILAGROSAMENTE”.
No sin mostrar tristeza el sacerdote se despedía de sus feligreses para el cierre de la iglesia preciso cuando más nos es necesario.
Entonces volví los ojos a esta maravillosa imagen y recordaba ¡Qué extraordinario! esta imagen debe su nombre a las peregrinaciones que hizo por los trigales de la sabana de Bogotá. En momentos de plagas que azotaban este cultivo que era el mayor en esta zona calificada su época reciente como la civilización del trigo.

En efecto los granos aún en sus espigas eran atacados por una plaga implacable. A medida que la Imagen atraviesa los cultivos se eliminaba la plaga. ¡Y no solo eso! los granos se renovaban milagrosamente. Oh! que enseñanza para estos días de calamidad. Dice Nuestro Señor: si no olvido a eso pajaritos que nada las falta porqué he de olvidar a mis hijos por los cuales di la vida para redimirlos?

Esta maravilla de regeneración que se repite en varios santuarios en este país tan escogido por apariciones y milagros como la renovación de la patrona Nuestra Señora de Chiquinquirá y como esta propia Imagen del Campo. Simbólicamente estuvo como puente para llegar a la parroquia y desde hace 4 siglos proteje la ciudad, también como patrona de Bogotá Pero no al Episcopado y al sr Cardenal se le han olvidado estos prodigios y ha ordenado el cierre de las iglesias. Si Ella renovó los granos de trigo ante una epidemia, porque no lo hara con sus fieles?
Virgen del Campo, rogad por nosotros, San Diego de Alacalá protéjednos como en vuestra admirable vida de las epidemias, San Victorino que disteis la vida por la Iglesia pedid que Ella está afectada por esta epidemia de infidelidad y de ingratitud sin fe y sin temor de Dios Rogad por nosotros.

Hoy día de San José patrono de la Iglesia consegid para Ella y para nosotros verdaderos pastores.

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